martes, 27 de marzo de 2012

En un instante todo fue silencio. Fue tañer la ausencia y compartir la nada que me quedaba con mi propio yo. No recuerdo haberme sentido solo, solo recuerdo la soledad. Me refugié en mí mismo, en mis ideas oscuras y en mis conclusiones vanas. El silencio seguía y cuando se hizo inexplicable lo llamé Fe; cuando se hizo eterno lo llamé Dios.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Soy el amor sin amor,
Soy la duda valiente,
El ansia encerrada en toda mente y todo cuerpo.
Soy la muerte de morderte
Y la suerte de verte desnuda,
De tocar tu alma húmeda entre suspiros,
Y también, tus lágrimas entre suspiros.
Soy esos suspiros, soy su cura.
Soy lo que soy, no lo que escribo.
Soy el amor sin amor.
Lo he sido todo.
Soy la noche encarnada,
La oscuridad cosida al lecho;
La vida que pasa
Y sus pasos que caen en el viento.
Soy tu melena, tu rostro,
Tu carne  en mis sueños.
Y en mis sueños, soy tu sueño.
Lo he sido todo.
Soy el amor sin amor.
Soy yo, eso es todo,
Soy lo que soy, no lo que escribo.

Muñeca de trapo

Perdona muñeca de trapo,
Aunque el invierno me invite a llorar,
Recuerdo cuando jugábamos
A ser ladrones de mini bar.
El sabor de tus besos a whisky,
Lo dañino de aquella canción,
Y tus cartas de amor de etiqueta
Sobre la mesa de mi salón,
Presagiaban que con el invierno,
Con el frío lejos del balcón,
Con el aroma a olvido del cielo,
Partirías sin una razón.
Y te fuiste, y yo siempre solo,
Y te fuiste, y yo siempre aquí,
Esperando que tu cara de niña
Y tu cuerpo de musa volvieran a mí.
Y tú frágil haciendo un camino,
Distinto pero siempre igual,
Cambiando tus besos de lujo,
Más caros que el mundo,
Por un mini bar.
Perdona muñeca de trapo,
El invierno me invita a llorar,
Pero sé que disfrutas tu vida
Entre las que te dio a elegir el azar.

viernes, 16 de diciembre de 2011

En cada uno de nosotros nace un ángel al que pronto el mundo le corta las alas. O tal vez, sin saberlo, nos las cortamos nosotros mismos. O quizá sí lo sabemos, y quemarnos y cortarnos y juzgarnos y perdernos sea el camino. Al fin y al cabo los santos son mártires y los ángeles mentira.

Lo siento

Solamente no te di
Lo que no pude darte.
Me pediste una estrella
Y te enseñé tantas noches.
Querías al despertar que el sol no saliera.
Yo bajaba las persianas y te besaba los ojos.
Pediste soñar las cosas más bellas,
Yo que durmieras rodeada de espejos.
Morías por vivir eternamente a mi lado,
Pero sería como una sombra eterna
Que al sol no se rinde.
Del corazón compartido
Que volaba con ambos
Entre sonrisas y sabanas,
Entre noches y espejos,
Quisiste robar una mitad
Que no era tuya ni mía,
La parte que no latía,
La parte que no te dí.
Y como los malos sueños
Entre sudor y lamentos,
Se acercaba el fin del cuento
Y con él la historia sin fin.

Regalo

A ti, acorazado de lágrimas
Robadas a diosas tristes.

A ti, caballero de plata
Que montas en brillo y luz.

A ti, que vives como yo
Y el camino te consume.


A ti, corazón de tinta,
Vaso virgen de sueños negros.


A ti, cabello de sombra,
Empuñadura de todo hombre.

A ti, alma creadora
De todo mal y de todo bien.

A ti, que das nitidez
A los recuerdos menos pensados.

A ti, que siempre estás ahí,
Que jamás te vas,
Que nunca te dejo.

A ti te ofrezco mis manos,
Haz mundo con ellas.

Vaivén

Un contoneo de hace dos noches
Viene a mí, como a veces la vida,
Sin pedirlo, ni quererlo, ni esperarlo, ni saberlo,
Y me deja sin aire,
Como un buen contoneo,
Como a veces la vida.